miércoles, 9 de mayo de 2007
Hacienda La Trinidad (Video)
lunes, 7 de mayo de 2007
Tercera Válida Gatorade, Hacienda La Trinidad

jueves, 3 de mayo de 2007
Copa Carretera Negra Class Light 2007 (Fuerte Tiuna)
(Relato de Gianni Papadakis)
Domingo 29 de abril 2007
Este domingo se realizo la valida Copa Carretera Negra Class Light Caracas versión Fuerte Tiuna, la mañana no esta especialmente calurosa, y la partida estaba pautada para las 8.30 AM.
Diana y yo llegamos media hora antes y ya estaba Eduardo, quien se apresuro a contarnos que Andreas se quedo durmiendo en la casa, por lo que invito a su cuñado que al parecer es otro loquito mas como nosotros que en vez de dormir hasta tarde un domingo prefiere inmolarse en la subida.
Al llegar a la línea de partida, nos percatamos que no habían corrales para las categorías, ni chip. Así que había que ir a la mesa técnica para que te anotaran el número, esperar la partida en la línea de partida, compuesta por una cuerda y un organizador con un altoparlante, el cual indicaba que una vez en la llegada se debía bajar pues la premiación iba a ser en este lugar. Minutos antes de la partida anuncio que a los mas pequeños deben subirse aun convoy pues su recorrido empezaba a cerca de la llegada.
La partida fue puntual, eso si las damas primeras. Luego a 20 segundos los caballeros, por su puesto como su nombre lo dice Carretera Negra evoca a el asfalto, y asfalto llama a los ruteros como miel a las abejas más si todo esta aderezado por unos cuantos “cobres”.
Por lo que la mayoría salieron como alma que lleva el diablo en el mismo instante de la partida, así quedamos Eduardo, su cuñado y yo de últimos, ultimitos aunque pedaleábamos durísimo, bueno lo más rápido que se podía.
Luego de 1.5 km estábamos en una subida de tierra ancha y pronunciada, pasando a muchos participantes a pie, luego me di cuenta que la mayoría estaban pinchados…
Ya no veía a Eduardo y tenía en la mira a Diana la cual tarde unos minutos en alcanzar. Luego 3.0 km de la subida viene un tramo en asfalto (1 km) con subidas y bajadas para luego caer a la propia bajada, en donde unos soldados se dedicaban muy eficientemente a cortar el monte UN DOMINGO?? . La bajada se caracterizó por tener monte cortado, algunas cárcavas traicioneras y un sin fin de termos de agua, perdidos por la exigencia del terreno.
Luego de 2 Km de bajada viene una recta larga muy larga (3.5 km) con una pendiente mínima, así que comienza de nuevo la persecución implacable, no porque tuviera en verdad ganas de ir como alma que lleva el Diablo, sino que si te dejan pierdes o mejor dicho TE PIERDES…pues este tramo mas parecía una carrera da aventura en donde había que ir adivinando las entradas y desvíos (y a diferencia de las estas NO TIENES UN MAPA para guiarte). Aquí comencé a ver lo que se convertiría en una constante en la carrera gente cada 50 metros bajo una matica reparando o cambiando la(s) tripa(s).
Y comienza la subida de asfalto (2 km), es aquí en donde los ruteros se monstrifican, se paran en bailarina y comienzan el ascenso como si nada,
QUE FELIZ ES EL IGNORANTE…, digo esto pues no habíamos hecho el circuito para reconocer la ruta y por esto no sabíamos que nos podía deparar la subida, yo como un pobre mortal iba en ninja y a duras penas remontaba la subida, en cada curva soñaba con ver la meta… pero la cosa en vez de mejorar empeoraba.
Comienza la subida de cemento (3 km), lo que quiere decir que la pendiente aumenta junto con mi desconcierto. Será que en la curva me paro (no en bailarina sino paro la bicicleta), será que luego de esta subida viene un plano, con lo que puedo descansar el trasero… y entre cavilación y cavilación siento la bicicleta cada vez más pesada, reflexiono “ES QUE NO ESTAMOS ENTRENANDO PARA SUBIDAS LARGAS”..y a los instantes siento como el aro roza el piso…
En este momento me percato que sucumbí ante las ramas secas y los soldados cortando el monte un DOMINGO. Me bajo y empiezo a empujar pues según mi lógica simplista la meta debe estar a escasos pasos.
No les cuento mi decepción cuando al caminar por 5 min no veo sino a otros reparando los cauchos. Me decido a cambiar la tripa cuando un organizador en moto nos indica que faltan 2 km más. Busco la mejor sombra y empiezo con toda mi calma a desarmar la rueda, sacar el caucho y encontrar la bendita (y salvadora espina) pues a decir verdad estaba bastante reventado en la subida.
Armo el caucho y O SORPRESA, la bomba no sirve, pues los o-rines perdieron lubricación, la desesperación aumenta al ver como era pasado por más y más competidores. Desarmo la bomba y aplico la de paciencia y salivita, con bastante salivita… una vez medio inflado el caucho, lo monto de nuevo la bici y me alegro al ver un punto de hidratación a pocos metros y tener noticias que falta pocas curvas para la meta, ya en ese momento me preparo sicogicalmente y apuro la marcha para ir en búsqueda de la meta.
QUE ARRASTRADO ES UNO, LO QUE HACE POR UNA MEDALLA….
Al llegar me espera mi medalla, agua, Gatorade y naranjas pues los cambures ya habían desaparecido hacia algún tiempo, me hidrato y espero a los demás en la meta, reviso los cauchos y me doy cuenta que el caucho delantero esta también bajo, y lo lleno un poco.
A los 5 minutos viene Diana con una tripa de bufanda y con los cuentos de cómo utilizaba a la gente que estaba reparando caucho para saber por donde era la ruta, que como cambió la tripa al principio de la subida, de cómo le explico a los “hombres” en que dirección va el caucho o como perdió tiempo ayudando a una chica a cambiar el caucho para que esta le dejara el pelero apenas pudo.
Seguimos esperando y Eduardo y su cuñado no llegaba así que luego de hidratarse Diana comenzamos la bajada. NO SE PUEDEN IMAGINAR LO QUE ES LA BAJADA. Solo les cuento que alcance 60 km por hora con curvas y todo, y que el caucho de adelante hacia ruidos que parecía que en cualquier momento iba a derrapar, pero lo cumbre era que los ruteros me pasaban como si nada.
Una vez en la recta pedaleamos hasta el carro otros interminables 3.5 km y con el caucho delantero cada vez mas bajo. Al llegar vemos nuestras posiciones en la carrera Diana 8/10 y yo 156 de quien sabe cuantos. Al rato llama Eduardo contándonos que casi lo atropella una SEÑORA MAYOR en tremendo carrote, que pincho ambos cauchos en la recta, y que no llegó a ver la SUBIDA.
Solo soñábamos con comernos una buena papa y eso si sin alcohol, no porque quisiéramos cuidarnos sino porque no previmos que era fin de semana largo con ley seca…..
(Archivo Google Earth de la ruta)
lunes, 16 de abril de 2007
La Pica
lunes, 26 de marzo de 2007
Rodada en Los Paulinos (Relato de Abelardo Riera)
El camino a la rodada empezó un poco retrasado, debido a los retrasos de cierta linda parejita para recoger las bicicletas y trasladarnos al punto de encuentro. Achacado el retraso al número de viejitas de paseo y a los semáforos en rojo, nos pusimos en camino al punto de encuentro en el C
entro Comercial
Esta rodada demostraría alguna de las limitaciones de algunos de nosotros los integrantes..jejeje. Para empezar, y saliendo hacia la parte baja del centro comercial, la primera de ellas se hizo evidente… un gran brocal de unos
Ya de entrada a un primer tramo corto de tierra, nuevamente un gran brocal pera esta vez de
Entramos nuevamente etapa de tierra; ya la definitiva y comenzará con muchas y fuertes bajadas según nos explica el baquiano Víctor… jejeje.. limitaciones para los dos anteriores lesionados en situaciones similares (es decir Diana y este servidor) quienes optan por una estrategia de “más vale sano que rápidos y furiosos”..jajaja. Al principio bajadas amplias nos dan la bienvenida al camino… más adelante la cosa se pone “cachipeluda” pues el camino transitable no tiene mas de tres palmas de ancho, por un lado es un barranco y por el otro el cerro… es decir, no hay para donde correr..jejeje… creo que la selección de la estrategia fue buena. El grupo “rápi
do y furioso” se despega y entre tanta curvas los perdemos de vista... pero bueno el camino es uno solo, por lo que nos queda es disfrutarlo… no sabemos cuanta razón tenemos, hasta tropezarnos con un grupo de subida que viene con un ciclista con el hombro, pues bueno, en mal estado. El camino nos muestra toda la quemazón de estos días de verano; pero sin embargo el paisaje es excelente. Bajas y bajas y bajas, y en algún momento del camino Vivi nos pasa, o mejor dicho le damos paso, pues estamos claros que se incorpora al grupo de los “rápidos y furiosos”. Aclaremos que lo de “rápidos” es innegable pues bajan como alma que lleva el diablo y con buen control; y lo de “furioso”, pues a esta altura Andreas aun anda con el orgullo herido y algo tenso.
Una vez que llegamos al caño del río el grupo se vuelve a compactar el grupo y toda clase de diagnósticos médicos sobre el hombro se dejan escuchar. Después del breve descanso la decisión; seguir por el río y enfrentarse a la muy dura pero “corta“ subida (quien bajó sabe cuanto tiene que subir) o regresarse por donde bajamos; que según sería más extenso pero con planos para recuperar. Como buenos masoquistas optamos por divertirnos en el río para luego sufrir en la “peluda” subida.
El paseo del río es excelente… además de muy técnico… Al principio no te quieres mojar ni los zapatos... pero luego el río se encarga de que no salgas si un respectivo baño. Piedras atravesada, fangos olorosos, desniveles que nunca vez, zonas movedizas y de enterramiento… toda una diversión. El tramo es corto y culmina en una caballeriza; donde el grupo nuevamente se vuelve a compactar y el inicio de lo que los mas nuevos o poco conocedores temíamos… la subida.
Un muy breve descanso con el intercambio de experiencias en el paseo del río da inicio a la marcha a la cumbre. Los rápidos y furiosos primero… los cachilapos de últimos… jejeje… no tanto; ya que después de unos pocos instantes, un pequeño grupo de los rápidos y furiosos de la bajada es superado por el par de cachilapos de la bajada… y a otro lo mantenemos a la vista… jejeje… todos tenemos nuestras limitaciones... Gracias a Dios. La subida realmente va haciendo sus estragos y esta vez Eduardo y Andreas cierran el pelotón (Andreas lleva una bicicleta que no conocía mas pesada y Eduardo… pues no sabemos sus explicaciones aún). La subida tiene de todo, hasta el talquito fatal que tanto nos jooooroba en